Nos odiabas, siempre nos olvidabas o nos rompías. Nos dejabas por alguien mejor y menos pesado, alguien mas trasparente ante tu ojos. Nos dejabas sucias, y rara vez nos limpiabas. Nos quitabas nuestros ojos y los cambiabas por otros. Nos usabas para lo que mas odiabas, leer y estudiar. Fueron un años difíciles.
Finalmente, nos volviste a usar, aunque solo fuera por moda y estética. Por fin te diste cuenta que...
Somos casi como tú. Somos tu mirada, somos tus ojos.