Empiezas a escribir, le dices querida,
Sigues con un "te echo de menos". Inventas un excusa para decir que la carta no va a ser demasiado buena. Dices que es tu primera carta. Comentas un montón de chorradas sin sentido. Sabes perfectamente que lo único que quieres decirle, lo único que deseas soltarle sin ningún tipo de censura, es que la quieres, que quieres volver a verla, que quieres una vida con ella.
Pero no puedes, ha pasado mucho tiempo.
Terminas con tu nombre.
Terminas con la mando temblando.
