Levantado, nervioso, vino barato. Noto unos "está solo", "le han dejado plantado", "pobre chaval" golpeando mi nuca. Golpeándome ferozmente como estacas. Duelen. Duelen que tengan razón.
Barra, gintonic, nuevo amigo. Psicólogo creo que era, o camarero tal vez. Le resumo mi noche: un final de risa, una noche de mierda, restaurante de sobresaliente, buenos camareros licenciados en psicología, miradas a ninguna parte, risas enlatadas, final ruinoso, despedida zigzagueante.
