Momento a momento
vi tus ojos duros,
como tal cemento.
Mis pies me impedían
contemplar los rayos,
que rodeaban tus dos soles.
Fue cerca de mayo
cuando quise verte,
eras mi hada,
quise descorrer la tela
que tapaban tu mirada.
Nuestros corazones,
deseaba que fueran mellizos,
y se abrazaran
para deshacer el rizo
de mi desordenado corazón.

0 comentarios:
Publicar un comentario