Normalmente la gente dice palabras mal sonantes, otras aunque parezca lo mismo, dice palabrotas, que pueden llegar a insultos. Esos insultos pueden hasta ofender, puede hasta hacer que el insultado haga cosas impensables para despegarse de esa vida de insultos. Ahora bien ¿como saber si el insulto puede llegar a un grado alto que puede llegar hasta hacer daño? Pues según la palabra que uses, el tono de voz, la situación, la persona, etc. Pongamos un ejemplo: Una persona que dice cosas un poco de raras, podemos llamarla loca. Llega pues otra persona que le dice que está loca, con un tono de voz bastante alto, en un callejón sin salida.
En este ejemplo podemos decir que el grado de insulto es alto.
Luego tenemos la respuesta a ese insulto, que puede ser otra palabra mal sonante o un puñetazo, o dicha persona pasa de largo y no le hace caso. Esta respuesta también influye la situación, la persona, etc. Según el grado de causalidad, una causa da lugar aun efecto, que este efecto a otra causa, y asi sucesivamente. La causa es el insulto, y el efecto la respuesta. Dicha respuesta da lugar a otro efecto (otro puñetazo, otra palabrota...)
Ahora tenemos otra pregunta: ¿ Como parar esa pelea ? Hay muchas respuestas a esta pregunta y cada una da lugar a un efecto diferente.
Luis García-Verdugo Tejada, estudiante.