Soy bipolar, desde el mismo día que me conocieron. Abrieron una parte de mi que pocos se atrevieron a abrir. Por una parte lo agradecí, me quitaron un peso de encima, por otra parte destaparon un vicio para algunos desesperados. Desde que me conocieron no he parado de pasar de mano en mano, de probar labios tras labios, alientos tras alientos... Nunca me he preocupado por mi vida, he tenido una vida muy saludable.
De vez en cuando mi bipolaridad me ha llevado a encontrarme irremediablemente vacía por dentro. Por ese motivo, suelo darle muchas vueltas a mi cabeza pensando cuando volverán a necesitar mi ayuda. No soy médico pero mucha gente recomienda mis cuidados, incluso dicen que si no acudís a mis benditos cuidados alguno podría perder la vida. En cuanto a eso, no se si alegrarme o asustarme...