Finalmente cerró los ojos.
....Por fin el dió a luz, era un niño precioso, sonriente, y rechoncho. Pasaría desapercibido si fuera un chico normal de carne y hueso, pero no tenía que quemar al cogerle en brazos. Si era un niño de lava, hijo de una humana y un dragón, que vivían en un castillo de lava, en un lugar inexistente.
El chaval creció como cualquier chico de su edad, fuerte y listo, y con gran sentido del peligro. Desde que nació cada vez que veía que se caía de la cuna se ponía él solo bien.
Ya tenía edad para aprender a luchar como un buen guerrero como el fallecido marido de su madre, al intentar salvar a su amada de las garras del maloliente dragón. Jack ,que ese era su nombre, aprendió solo a luchar gracias unos libros que había en la biblioteca del castillo rojo.
Porqué quería aprender a luchar, pues para matar al malvado dragón y salvar a su madre, para que pudiera vivir como las mujeres de los libros que el leía en la biblioteca. Vivir libres.
En el castillo había mas guerrero pero todo ellos eran subordinados del dragón Som.
Jack no los temía por que se hizo muy amigo de estos mediocres guerreros.
Finalmente llegó el día, se plantó delante de su padre el dragón y le desafió a un duelo de muerte. Fué una lucha fácil y corta donde el dragón le llevaba ventaja.
Jack perdió y el dragón le perdonó, y le desterró de sus tierras de ninguna parte.
Su madre todavía sigue allí esperando que su hijo vuelva para llevarsela.
Sueño que tuve cuando tuve 10 o 11 años, he retocado algunos detalles.
