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lunes, 29 de julio de 2019

Nadie me conoce

Nada me conoce realmente. Nadie conoce mi verdadero yo. Han escrito sobre mi mil y una
historias. Ninguna se acerca a mi naturaleza. Nadie sabe cuando llegaré y de que manera. Para
algunos doy miedo para otros soy su salvación. Hablan en mi nombre e incluso se ríen de mi.
Cuando llegue me vengaré de todas esas malditas mentiras que se escribieron sobre mi. Arrasaré y
ni se lo esperarán. Dudo como hacerlo. Han elucubrado sobre mi tanto que ya no se como llegar a
sorprender.
Puedo aparecer como una llamarada solar, acabar con toda la humanidad y la biodiversidad del
planeta.
El meteorito no me parece mala idea, pero ya lo intenté una vez y no sirvió para nada.
Un accidente nuclear me pone demasiado pero me aburre.
Una enfermedad me parece muy básico y soso.
Podría llegar como infertilidad, pero seguro que acabarían todos haciendo el amor como animales
sin pensar en el mañana, opción que no me mola demasiado, ya que quiero que piensen en mi y
mucho.
Cambiar una civilización por otra tampoco es una opción. Quedan descartados los robots, los monos
o alienígenas.
Cualquier movimiento sísmico es demasiado esperado y los volcanes tedioso.
Pensar en la lluvia o en el mar de da hasta risa. Pensaron durante mucho tiempo que ya estuve una
vez en forma de inundación…
También puedo dejar que se maten en una guerra sin fin. Pero siempre terminan firmando una
estúpida paz y me fastidian.
Puedo llegar como un sonido atronador que haga que las cabezas de todo ser vivo explote.
¿Zombis? No. Y menos castores zombis. De verdad que película más absurda.
Ojalá existiera Satanás para emerger y liarla.
No, ninguna me gusta. Ninguna. Quiero llegar de la manera menos pensada.
¿Qué puedo hacer?
Lo tengo. Es perfecto. Soy un genio.
Simplemente puedo llegar como un pantallazo azul de Windows.
Eso si que sería inesperado. Me pone. Me divierte.
Majestuoso.
Estoy preparado.

(Fin del Mundo)

martes, 1 de noviembre de 2016

¡Viva el romanticismo!

Nunca sabremos con exactitud el propósito del ser humano en este mundo. Muchas teorías, pensamientos, supersticiones y religiones. Esa duda nos ha llevado a debates, discusiones, peleas y guerras. Es curioso la capacidad de convencimiento de algunas personas. Yo, que no se que voy a cenar esta noche, ¿voy a saber que hacemos en este planeta?
O incluso, ¿Cuál es nuestra función como persona en nuestra propia vida?. Algunos escriben libros, otros tienen hijos o plantan árboles. El romanticismo está muy bien y muy bonito. Vamos a caernos un poco de la nube...
Simplemente nacemos a ciegas, crecemos a ciegas y morimos a ciegas. Vivimos en un tren sin altavoces que te informen que estación es la que viene ahora. Desde pequeños nuestros padres de una manera determinista y creacionista nos describen un camino desde que damos nuestro primer paso. Pero hay una cosa que uno no sabe a esa magnífica edad es que ellos también viven a ciegas. No saben que estación es la siguiente. Se basan en la "Experiencia". Esa palabra que se utiliza todo el mundo para evitar decir que no tenemos ni la mas remota idea (dicho finamente). 
Envidio esa gente que conoce el propósito del ser humano, envidio esa gente que te da consejos y sabe de lo que habla. 
Por favor, escribamos más tonterías, tengamos más hijos y plantemos más pinos.
Creo que voy a cenar un bocadillo de chorizo. 




viernes, 20 de mayo de 2016

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No me tengas miedo

La gente me tiene miedo. Tienen miedo a escuchar mi nombre. Tienen miedo a sentir mis letras.
Puede que me hayas conocido en los labios de otra persona o en los tuyos propios. Puede que ahora mismo lo sea todo para ti pero también no lo sea nada. Cada persona me conoce de una manera. Conocen un espejismo de mi mismo, una versión creada por ellos mismos. Imagínate el desconcierto, la anarquía y el caos que puede ocasionar esto. 
Por eso, es curioso como algunas personas llegan a conocerme de verdad, ponerme cara. Ponerme ojos, nariz y labios. He visto sonrisas, besos, abrazos, incluso lágrimas. He visto vidas enteras gracias a mi. 
No es fácil encontrarme, no es fácil saber si soy verdaderamente auténtico. A veces, me lanzan sin sentido y sin motivo. Me han disfrazado de otras palabras, la mayoría de las veces he sido meros "te quieros". Me han utilizado como mentira y como arma. 
No huyas. Date un minuto para pensar en mi, con cabeza y tranquilidad. Y mucho más importante piensa en él o ella.
No me tengas miedo.
Mira a las ojos de esa persona y pronunciame. 
Sienteme. 
Amame.

sábado, 5 de marzo de 2016

Soñando

Ayer te soñé. Soñé que te conocía en una noche inesperada. Soñé que te hablaba durante toda la noche. Soñé que mantuvimos el contacto. Soñé que planeamos un encuentro por "casualidad". Soñé que nos besamos.
Soñé muchas cosas.
Hoy te soñé. Soñé que viajaba contigo. Soñé que nos reíamos sin motivo. Soñé que dormía contigo. Soñé que nuestras pieles se rozaban y se tocaban. 
Soñé.
Ahora te estoy soñando. Sueño en estar contigo. Sueño en ser feliz contigo. Sueño en soñarte todos los días de mi vida. 
Entonces me desperté y estabas allí. Dormías. Soñabas.



martes, 2 de febrero de 2016

Reflejos de una vida

Mucha gente pasaba delante de mi. Era como el centro de atención. Me miraban, me sonreían e incluso me guiñaban un ojo. Era como su amante en secreto, observando cada acción. Probablemente penséis que era monótono, al contrario, era divertido. Muchas veces que me ojeaban para solamente mirarse en mi cuerpo y volverse indignados, como si fuera mi culpa que ese estúpido vestido le quedara horrible.
También estaban mis momentos de ocio, se ponían música y me miraban con cara de Raphael creyendo que esa iba a ser su gran noche. O simplemente lo daban todo con su falso micrófono, cerrando su puño cantando por Pablo Alborán, recordando alguna relación del pasado. Aunque me gustaría olvidar las veces que cantaban en paños menores. No es algo para tenerlo mucho tiempo en la mente.
He visto peleas, discusiones y ojos llorosos, pero también he visto besos, debates y noches pasionales. Cosas emocionantes. Los primeros pasos de un niño con cara de velocidad corriendo hacia mi, hacia si mismo. Las horas perdidas de un perro viéndose y chocándose conmigo como si le fuera la vida en ello. La cara de pocos amigos de las personas mayores que ni se preocupaban en mirarme. 
Todo el mundo necesita quererse un poco, todo el mundo necesita verse guapo y seguro. 
Ahora ya es tarde, ese temblor, ese pequeño movimiento a convertido mi cuerpo en un mísero folio y me ha dejado caer. Mi cuerpo ahora yace desordenado, en pequeños trozos donde se reflejan cada uno de los recuerdos que he vivido, he sentido y he disfrutado.

martes, 29 de diciembre de 2015

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Luces desenfocadas

Un viaje, sin meta ni camino, donde las luces desenfocadas y miradas borrosas se hacen partícipes de tu paseo sin rumbo. Piensa en cada esquina que giraste y cada calle que cruzaste en cada etapa de tu vida. No pienses en las calles sin salida, donde tu única salida es la desesperación.
Abraza a la persona que te acompaña o te acompañará en tu paseo a la risa sin fin. Crea tu propio rumbo, crea un viaje, como única meta y único camino sea la luz de su sonrisa y su mirada.

sábado, 3 de octubre de 2015

Construyamos un futuro juntos

Tu construyes los momentos que luego se convierten en bonitos recuerdos. Con ayuda o sin ella son recuerdos que nunca se caen, que nunca perecen. Se crearon sobre una base sólida de gestos y miradas. Las bromas y las risas fueron los pilares de ese tímido primer contacto. Sus ojos, como las ventanas, te mostraron tu reflejo en su mirada y el paisaje de su forma de ser. Como único tema de conversación, un desorden de palabras para pasar el rato. Palabras que hacen que el bello recuerdo no se tambalee.
Puede que el recuerdo se pierda como viejos proyectos. O puede, incluso, que sea uno de los primeros de muchos momentos donde los dos seamos arquitectos de un futuro juntos.

viernes, 13 de marzo de 2015

Algo parecido

No era la primera vez que me fallaba la memoria. No era la primera vez que mi mente y mi voz no se encontraban. Es curioso, me acordaba en el inglés y en francés. Tenía que soltarlo, ella esperaba expectante. Para algunos, el mero hecho de decir esas palabras les parecería una tontería o tal vez les daría vergüenza decirlas. Para mi, en cambio, no las encontraba. No me encontraba.
¡Suéltalo! ¡Dilo! Mi mente estaba en blanco. 
Ella se dio cuenta. Se acercaba, cada vez más a mi. Algo en mi pecho intentaba ayudar en una acción, ya suicida. Mi corazón gritaba, mi mente callaba, mi voz brillaba por su ausencia.  Su ojos intentaban formar palabras, quería ayudarme. Sus labios, cada vez más cerca, querían ayudarme a pronunciarlas. Me besó.
El roce de sus labios emitieron una especie de impulso eléctrico hasta mi cerebro. Mi mente, mi corazón y mi voz se pusieron en contacto al fin. Entonces lo supe.  
Me separé de ella y la miré a los ojos. 
Algo parecido a un "te quiero" salió de garganta.
Algo parecido.