Empiezas a escribir, le dices querida,
Sigues con un "te echo de menos". Inventas un excusa para decir que la carta no va a ser demasiado buena. Dices que es tu primera carta. Comentas un montón de chorradas sin sentido. Sabes perfectamente que lo único que quieres decirle, lo único que deseas soltarle sin ningún tipo de censura, es que la quieres, que quieres volver a verla, que quieres una vida con ella.
Pero no puedes, ha pasado mucho tiempo.
Terminas con tu nombre.
Terminas con la mando temblando.

1 comentarios:
Querido amigo,
No sé de tu situación porque, para ser sinceros, es la primera vez que leo algo tuyo. Solo decirte que nunca es demasiado tarde. Y repito, hablo desde la más pura ignorancia. Pero yo en esta vida me muevo por una simple razón: si quieres algo vas a por ello, no esperas a que por arte de magia vuelva.
Por último, un consejo de hombre a hombre: no seas cobarde y ve a recuperarla.
Muchos ánimos.
PD: espero que esto no fuera una simple entrada más sin significado alguno, porque entonces acabo de quedar como un idiota y todo lo que he dicho no sirve para nada.
Publicar un comentario