Personificaciones y algo más
Metamorfosis
Primero era como un monstruo, pero en un segundo se convirtió en un ángel. De ángel a caballo y de caballo, sin previo aviso, se transformó en una ardilla y en algo que podía llegar a ser ¿un cofre? ¡No! No era un cofre era una rata. Rata y ardilla se separaron. La rata dejó de ser rata para ser ratón y la ardilla, no se lo pensó dos veces y apareció como un John Travolta con su peine. Tomaron distintos caminos pero siguieron transformándose, no querían aburrirse volando, no querían aburrirse en la monotonía. Decidieron seguir cambiando y dividiéndose. Tarde o temprano morirían en un arrebato de tristeza, entre lágrimas y sollozos. Pero no sabían que volverían a volar, a surcar por el cielo. Volverían a entretener a un pobre niño tumbado en el suelo, con sus formas y sus movimientos.
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