Amor
El beso sobre ruedas
Lo que para él era una cuesta más, para ella era una precipicio, una caida y un golpe seguro con cualquier coche de la carretera. Él la agarró de la mano, le dijo que todo iba a salir bien y que confiara en él. "Estoy aquí, estás a salvo". Él la miró y ella le copió el gesto. Faltaron minutos para el beso. El beso sobre ruedas.
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