Copyrights @ Journal 2014 - Designed By Templateism - SEO Plugin by MyBloggerLab

domingo, 11 de diciembre de 2011

Elemental querido Camello (Adaptación por Gabriel Piñero)

Share
Os dejo una adaptación para guignol o teatro, al gusto del consumidor, realizada por mi amigo y compañero de travesuras Gabriel Piñero, del cuento infantil "Elemental querido Camello" , escrito por mi hace un tiempo:


Personajes: (por orden de aparición)
  -Agua (niño)
  -Tierra (niño)
  -Aire (niño)
  -Vendedor
  -Camello
  -Padre
  -Sabio
                                                                     Escena I
(Tres hermanos van caminando por su cuidad cuando encuentran a un mercader, que iba tirando de un camello)
Agua: ¿A que no me pillas, cara de tortilla?
Tierra: ¡A por ella!
Aire: Waaaaah
Vendedor: Venga ¡vamos! Que camello tan perezoso. . .
Agua: ¡Wow Señor! ¿Es un camello de verdad?
Vendedor: ¡Claro que es un camello de verdad! Y no solo eso, es un camello fábrica, (con voz de teletienda) sólo tienes que darle Agua o Tierra para poder tener una silla o si le das suficiente cantidad, el camello puede realizar una bonita mesa.
Aire: Waaaaah
Tierra: Vamos a preguntarle a papá si nos deja comprarlo.
Agua: ¡Sí!
Niños: ¿Cuánto cuesta este camello?
Vendedor: La voluntad, pero la voluntad debe superar los 50 euros.
Aire: ¡Papáaa!
                                                               Escena II
Aire: ¡Papá, papá, papá papá papá papáaaaaa!
Padre: ¿Que ocurre hijo?
Tierra: Hemos visto un camello ¡chulísimo!
Agua: Y su dueño nos ha dicho, que si come los materiales,¡puede fabricar cualquier cosa!
Tierra: ¿Podemos comprarlo?
Aire: ¡Porfa porfa porfa porfa porfa porfa!
Padre: La verdad es que nos vendrá bastante bien para fabricar los muebles que vendemos
Tierra: Claro que si, papá
Padre: (Reflexionando) Bueno, ¿por qué no? Está bien, tomad el dinero.
Niños: ¡Yupi!
                                                           Escena III
(Los niños llegan a la calle donde estaba el vendedor)
Niños: ¡Señor, señor, señor!
Vendedor: Hola de nuevo,  ¿Venís a comprar al camello?
Niños: ¡Sí!
Vendedor: ¿Habéis traído la voluntad?
Tierra: Aquí tiene.
Vendedor: De acuerdo, mi viejo amigo ahora os pertenece.
Niños: ¡Muchas gracias señor! (se van cantando y tarareando a su dulce hogar)
                                                        Escena IV
(Los niños llegan a casa tarareando alegremente)
Niños: ¡Papá, papá! Ya hemos traído el camello.
Aire: ¿Quieres verlo?
Padre: Claro.
Agua: ¡Mira! ¿A que es bonito?
Padre: No está mal, sí. ¡Agua, Tierra! Venid un momento por favor.
(El padre mete a Tierra y a Agua en el interior del camello y este se los traga)
Aire: ¡Papá! ¿Qué has hecho? (Llora)
Padre: No lo sé. . . (Llora) Cuanto me arrepiento de lo que he hecho, iré a hablar con el sabio del pueblo a ver si él puede hacer algo.
                                                         Escena V
(Aparece el padre llorando como una magdalena en busca del sabio.)
Sabio: Buenas tardes caballero, ¿en qué puedo ayudarle?
Padre: Verá ayer mis hijos compraron un camello, que construía cosas si le das de comer los materiales, y yo le he dado de comer a mis hijos. (Llanto)
Sabio: No hay porqué preocuparse, esta noche el camello hará la digestión, y mañana por la mañana, al cagar le devolverá a sus dos hijos, sanos y salvos.
Padre: (serenándose) Muchas gracias, gracias de verdad, esperaré hasta mañana y vendré a verlo con lo que pase.
Sabio: Aquí te esperare.
                                                               Escena VI
Aire: Papá, ¿Qué ha dicho el sabio?
Padre: Ha dicho que debemos esperar hasta mañana, hijo.
Aire: ¡Vale!
(A la mañana siguiente el padre se levanta y va a ver al camello)
Padre: (Llorando) No están (sollozos), tendré que ir a ver al sabio de nuevo.
                                                              Escena VII
Padre: Sabio, mis hijos no han aparecido esta mañana, entre los restos del camello, ¿qué puedo hacer?
Sabio: No se preocupe, observe con atención.
(Entonces el sabio tomó tierra con una mano y agua con la otra, las juntó e hizo aparecer a los niños.)
Padre: ¡Hijos mios!
Niños: ¡Papá!
Padre: Que alegría veros lo siento mucho, os prometo que no volverá a ocurrir, Vamos a casa.
(Se van silbando y tarareando felices).

0 comentarios: