Empezó a moverse patosa mente entre las blancas nubes, intentó planear pero no encontraba la corriente de aire determinada para dejarse caer sin miedo. Estuvo largo tiempo probando su ligereza, intentando movimientos imposibles.
Se hizo de noche y su silueta se veía reflejada en la luminosa Luna Llena. Él no se cansaba de hacer lo que sus antepasados le dejaron como herencia.
Finalmente se dejó caer con cuidado hacia la tierra firme con cuidado de no aplastar alguna casa perdida por el campo.

0 comentarios:
Publicar un comentario